El siglo XVIII representó un período de
profundos cambios que convulsionaron todos los órdenes sociales en el
continente europeo. Los ámbitos político, social, económico y cultural se
impregnaron de nuevas ideas que socavaron las bases del antiguo régimen absolutista
y dieron paso a la modernidad.
El hecho político de mayor repercusión durante
este siglo lo constituyó la Revolución francesa, donde quedó en evidencia la
injusta división social que llevó a la lucha por el poder. Como consecuencia,
se debilitó la figura real ante el avance de los derechos políticos, económicos
y sociales del ser humano. Los cambios económicos fueron notables, las máquinas
transformaron el antiguo sistema artesanal y dieron un gran impulso a la
producción y desarrollo comercial. La expansión económica, el desequilibrio del
sistema monárquico, la opresión de las clases minoritarias y los estallidos
sociales, marcaron el panorama de esta época.
A mitad de siglo aparecieron algunas obras
literarias que coincidían en someter a discusión algunos principios
fundamentales como Dios, el Estado, la Sociedad y el Hombre. El pensamiento de
los ilustrados marcó un cambio ideológico donde se instalaron nuevas ideas como
la igualdad, la libertad y el progreso de los ciudadanos.
Clases Sociales
Hasta el siglo XIX no se
habla de clases sociales sino de estamentos. Porque una clase social supone la
posibilidad de cierta movilidad social, ya sea ascendente o descendente. Es
decir que siendo pobre podéis pasar a clase media y viceversa, lo mismo con la
clase alta. Sin embargo, durante el Antiguo Régimen, si se nacía noble se moría
noble, si se nacía campesino se moría campesino y no había posibilidades de
movilidad social.
En Plena Edad Media que
quedó definida en los reinos de Europa Occidental una sociedad estamental,
dividida en nobleza, clero y tercer estado.
Nobleza: Su carácter preponderante fue prácticamente abolido en la esfera política, ante la ausencia de legitimidad de su dominio, frente a los argumentos ilustrados. En el ámbito social su influencia se mantuvo, aun después de las Revoluciones Burguesas y Proletarias, no obstante las permanentes presiones por eliminar una distinción introducida entre seres humanos esencialmente iguales.
Nobleza: Su carácter preponderante fue prácticamente abolido en la esfera política, ante la ausencia de legitimidad de su dominio, frente a los argumentos ilustrados. En el ámbito social su influencia se mantuvo, aun después de las Revoluciones Burguesas y Proletarias, no obstante las permanentes presiones por eliminar una distinción introducida entre seres humanos esencialmente iguales.
Clero: Clero es el nombre colectivo que engloba de forma general a los que han sido ordenados en el servicio religioso. El nombre individual es clérigo.
Tercer estado: Se compone de la población carente de los privilegios que gozaban el Clero y la Nobleza, por tanto puede ser también considerado equivalente al grupo de no privilegiados o de pecheros (los que, particularmente en Castilla, están sujetos al pago de impuestos). También puede denominarse estado llano, pueblo llano o pueblo a secas, plebe (por similitud a la división de la sociedad romana en patricios y plebeyos), o común.
La burguesía: grandes
artesanos, comerciantes y banqueros, grupo activo y su riqueza había aumentado
gracias al crecimiento económico del siglo XVIIII, carecía de influencia
política permanecía marginada de los círculos del poder y aspiraba a gozar de
mayor poder político y prestigio social.
Las clases populares: trabajadores manuales de la ciudad (pequeños artesanos, sirvientes, soldados.)
Campesinos: grupo numeroso,
condiciones de vida duras(trabajaban las tierras de los grupos privilegiados a
los que pagaban grandes impuestos)
A la burguesía se la consideraba dentro del
Tercer Estado. Y el proletariado empieza a ser una fuerza independiente e
importante recién en el siglo XIX cuando se la comienza a llamar Cuarto Estado,
en referencia al sistema de Estamentos que ya no se encontraba vigente en
muchos países.
Movimientos ideológicos:
La Ilustración:
Es el
movimiento de renovación intelectual, cultural, ideológica y política que
surgió en Europa, como resultado del progreso y difusión de las Nuevas
Ideas y de los nuevos conocimientos científicos; los mismos que iluminaron la mente de los
hombres, a la vez que contribuyeron a modificar su espíritu. La ilustración
alcanzó su mayor desarrollo en el siglo XVIII, llamado, por ello “Siglo de las
Luces”. Fue también un movimiento cosmopolita y
antinacionalista con numerosos representantes en otros países. Desde Francia, la Ilustración se extendió por
gran parte de Europa. La Ilustración entró tanto en España como en los dominios
españoles de América.
En España, “las luces”
entraron a comienzos del siglo XVIII gracias a la obra, del fraile benedictino
Benito Jerónimo Feijoo, el pensador crítico y divulgador más conocido durante
los reinados de los primeros reyes Borbones. Fueron muchos los españoles e hispanoamericanos
que viajaban a Francia por motivos de estudio e instrucción, en las artes y las
ciencias y los dirigentes políticos de la época.
A finales del siglo
XVIII surgieron algunos cambios en el pensamiento de la Ilustración. Bajo la
influencia de Rousseau, el sentimiento y la emoción llegaron a ser tan
respetables como la razón. En la década de 1770 los escritores ensancharon su
campo de crítica para englobar materias políticas y económicas.
De mayor importancia en este aspecto fue la experiencia de la guerra de la Independencia estadounidense (en las colonias británicas). El Siglo de las Luces concluyó con la Revolución Francesa de 1789.
De mayor importancia en este aspecto fue la experiencia de la guerra de la Independencia estadounidense (en las colonias británicas). El Siglo de las Luces concluyó con la Revolución Francesa de 1789.
-El enciclopedismo. Movimiento presente dentro de la ilustración. Se
le denomina así a la actitud de los intelectuales de la época de plasmar
las ideas y conocimiento en una obra monumental denominada “Enciclopedia”, y
difundirla a las sociedades europeas. Su objeto concreto era ilustrar a
las generaciones futuras, haciéndolas más dichosas y para ello se recopilo
cuantos datos le proporcionaba la filosofía y la investigación científica de la
ilustración.
Despotismo ilustrado:
El despotismo ilustrado es
un concepto político que surge
en la segunda mitad del siglo XVIII en Europa (Austria, Francia, Rusia y
Prusia), que se enmarca dentro de las monarquías absolutas y que
pertenece a los sistemas de gobierno del Antiguo Régimen Europeo, pero incluyendo
las ideas filosóficas de la Ilustración. También llamado Absolutismo, forma de gobierno que otorga a
la figura del Rey todos los poderes, de manera que se concentra en él, el poder
absoluto.
Entre
los monarcas denominados déspotas ilustrados se encuentran:
Luis XIV de Francia, Enrique
VII de Inglaterra, Carlos 1 de España, José I de Portugal, José II de Austria y
Federico II de Prusia.
Movimientos económicos:
-Liberalismo:
Consiste en una doctrina
económica y política que aboga por el desarrollo de la libertad personal,
individual y de la sociedad. No permite la interferencia de la Iglesia ni de
grupos religiosos; lucha contra el monopolio y las políticas controladoras del
Estado.
-Mercantilismo:
Se
conoce como la doctrina económica que surgió en Europa en el siglo XVI y se
extiende hasta el siglo XVIII. Se basa en el estricto control del Estado sobre
la industria y el comercio. En este modelo la riqueza de una nación dependía de
la acumulación de oro y plata. Las naciones fomentaron el desarrollo industrial
porque permitía a los gobiernos obtener ingresos mediante el cobro de impuestos
para costear gastos militares. La explotación de sus colonias era una práctica
legítima para obtener metales preciosos y materia prima para sus industrias.
El
mercantilismo tuvo éxito al estimular el crecimiento de la industria, pero tuvo
grandes adversarios contra sus postulados. Las colonias comenzaron a reaccionar
ante economías tan férreas, dando lugar a las guerras de independencia. Los
colonos deseaban obtener la libertad para su propio bienestar económico.
-Capitalismo:
Tiene
su origen en Inglaterra y Francia, es un sistema económico que se caracteriza
por fomentar la propiedad privada de los medios de producción. En este modelo,
la circulación de capital organiza y controla las producciones. Adam Smith,
fundador del capitalismo, asume la economía con una visión liberal, por eso
ataca duramente al sistema mercantilista.
Sostenía
que las riquezas de un país no residían en la acumulación y atesoramiento de
metales preciosos, ni en la producción agraria. Para Smith la riqueza de las
naciones dependía de su capacidad productiva: agrícola, industrial y comercial.
La producción de capital procedía del ahorro y de los beneficios obtenidos de
la diferencia entre el precio de costo y el precio de venta. El mercado fluye a
través de la oferta y la demanda. Las ideas de Adam Smith fueron divulgadas por
sus discípulos, de los cuales se destaca David Ricardo (1792-1823) quien en
1817 formuló sus Principios de economía política.
Los fisiócratas conformaron una
escuela de pensamiento sustentada en la idea de que la economía sigue un orden
natural y no requiere la intervención y control del Estado. Su máximo
representante fue François Quesnay. En La tabla económica (1758), explica a
través de un diagrama los flujos del dinero y los bienes que constituyen el
núcleo básico de la economía. Tanto los fisiócratas como Smith ayudaron a
extender las ideas de que los poderes económicos de los Estados debían ser
reducidos.
Revolución Industrial
Es
el movimiento modernización de las industrias en el cual se incorpora el
uso de maquinarias para el desarrollo de diferentes empresas. Con la invención
de la máquina se sustituye la mano de obra tradicional, se masifica la
producción y aparecen las primeras fábricas.
Este
movimiento surge en Inglaterra durante el siglo XVIII y luego se extiende por
el resto de Europa y Estados Unidos. John Watt y Lewis Paul en 1753 al
crear la primera máquina de hilar y James Wyatt en 1769 cuando inventa la máquina
de vapor. La industrialización
permitió un crecimiento de la población, además de promover una movilidad entre
las capas sociales y además de crear un nuevo sistema económico: el
Capitalismo.
Al imponerse la industrialización y el
capitalismo como modelos económicos se establece una nueva dinámica en las
clases sociales entre la burguesía y la clase obrera (el proletariado). La
burguesía explota a los proletarios y estos, a su vez, crean sindicatos para
defender los derechos de los trabajadores; se consolida el liberalismo político
bajo la forma de monarquía constitucional.
Revolución Francesa
Se conoce el proceso
social y político que sucede en Francia entre 1789- 1799. La principal
consecuencia fue la abolición de la monarquía absoluta en Francia y la
eliminación de los privilegios que hasta ese momento habían tenido la
aristocracia y el clero, las cuales eran: la servidumbre, los derechos feudales
y los diezmos. Se introdujo el principio de distribución equitativa en el pago
de impuestos.
Francia estaba
pasando por una crisis económica muy fuerte, no se administraba bien el país,
no se cobraban los impuestos equitativamente, etc. Y todo esto bajo el reinado
de Luis XVI, quien tenía a su mando un comité llamado el Comité de Salvación
Pública, grupo de jacobinos liderados por Maximilien de Robespierre, cuya
misión era evitar cualquier acto contra revolucionario, pero las técnicas
usadas eren demasiado drásticas, ya que, cualquier acto era castigado con la
prisión… y la guillotina. Debido a esto, se le llamó a esta época, “el reino
del terror”.
Pero el descontento
del pueblo era tan grande, que el Rey tuvo que escapar en el año 1791 y tres
años más tarde muere, su familia es encarcelada, y con todo esto se acaba la
era del terror en Francia.
Luego el país comenzó
un proceso de recuperación en el que se crea la Nueva Constitución, y se
comienza la Primera República Democrática de Francia, y a su vez comienza la
Edad Contemporánea.
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